El dato consta en un informe de 31 carillas que el ente reacudador le presentó el 13 de noviembre al juez federal Sebastián Casanello

Bajo el mando de Ricardo Echegaray, la Administración Federal de Ingresos Públicos ( AFIP) no sólo permitió que los empresarios Cristóbal López y Fabián de Sousa acumularan una deuda fiscal por $ 8000 millones.

Además, para forzar el sobreseimiento del constructor Lázaro Báez en una causa por evasión agravada, le ocultó a la Justicia que el presunto testaferro de los Kirchner le adeudaba otros $ 1700 millones en impuestos impagos.

Según detalla el diario La Nación, el dato consta en un informe de 31 carillas que la actual gestión de la AFIP le presentó el 13 de noviembre al juez federal Sebastián Casanello.

El magistrado investiga a Lázaro Báez por presunto lavado de dinero, y busca determinar el delito precedente y la cadena de complicidades que le permitieron expandir su patrimonio durante los años de gobierno kirchnerista.

“La suma total, sin multa, ascendió a un monto superior a los mil setecientos cincuenta y cuatro millones de pesos”, precisó el subdirector general de Operaciones Impositivas del Interior de la AFIP – DGI, Jaime Mecikovsky, quien para evitar cualquier confusión expresó la cifra evadida en números: 1754.000.000 de pesos.

Para llegar a ese monto, técnicos de la AFIP completaron las “reinspecciones” de todas las empresas de Báez que durante el kirchnerismo se manipularon en Bahía Blanca -regional que Echegaray disolvió cuando surgieron los primeros datos incómodos- y en la dirección Microcentro.

Basado en esas “reinspecciones”, Mecikovsky alertó a Casanello que su colega, el juez en lo Penal Económico, Javier López Biscayart (quien entre 2014 y 2015 investigó por evasión a Báez), “fue engañado por la conducción de la AFIP de entonces”, en alusión a Echegaray y su número dos, Rubén Ángel Toninelli. ¿Cómo? “Con informes falaces para llevarlo a sobreseer a los responsables de Austral Construcciones”. Es decir, a Báez y a sus lugartenientes.

Para llegar a ese monto, técnicos de la AFIP completaron las “reinspecciones” de todas las empresas de Báez que durante el kirchnerismo se manipularon en Bahía Blanca -regional que Echegaray disolvió cuando surgieron los primeros datos incómodos- y en la dirección Microcentro.

Basado en esas “reinspecciones”, Mecikovsky alertó a Casanello que su colega, el juez en lo Penal Económico, Javier López Biscayart (quien entre 2014 y 2015 investigó por evasión a Báez), “fue engañado por la conducción de la AFIP de entonces”, en alusión a Echegaray y su número dos, Rubén Ángel Toninelli. ¿Cómo? “Con informes falaces para llevarlo a sobreseer a los responsables de Austral Construcciones”. Es decir, a Báez y a sus lugartenientes.

nxf

 

 

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