Erradicar la pobreza[1] en todas sus formas continúa siendo uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad[2]. La pobreza y las desigualdades entre países y dentro de los países representan graves problemas de derechos humanos que afrontamos hoy en día. La Declaración del Milenio[3] de las Naciones Unidas establece tanto los compromisos en materia de derechos humanos como los objetivos de desarrollo como estandarte de las prioridades internacionales para el nuevo milenio. Se acordaron ocho objetivos de desarrollo que son un esfuerzo más para reducir la pobreza y el hambre en el mundo. También, los Objetivos de Desarrollo Sostenible[4] (ODS) constituyen un compromiso para terminar con la pobreza para 2030. Es necesario focalizarse en los más vulnerables y aumentar el acceso a los recursos y servicios básicos. Objetivo 1: Fin de la pobreza, Objetivo 2: Hambre Cero[5]

Las violaciones de los derechos humanos son tanto causa como consecuencia de la pobreza, ya que la pobreza es resultado fundamentalmente de la exclusión. De esta manera, los derechos humanos deben contribuir a que la reducción de la pobreza y el hambre sea condición sine qua non de las políticas de desarrollo vigentes, estando al tope de las agendas de los gobiernos. Es necesaria la urgente implementación de políticas de Estado tendientes a mitigar este flagelo que azota a un sinnúmero de Naciones. Como así también es fundamental, priorizar mejorar las condiciones de los más pobres entre los pobres, garantizando que las medidas implementadas sean compatibles con las normas internacionales de derechos humanos y que sean parte de un Enfoque basado en Derechos (EBD).

Crecimiento económico

El crecimiento económico es un medio para el desarrollo e importante  para el respeto de los derechos humanos. Crecimiento y desarrollo económico sustentable, que tenga como meta no comprometer el desarrollo de las generaciones venideras. Sin embargo, los factores económicos no son los únicos causantes de la pobreza. El crecimiento económico no significa una mejora automática  del nivel de vida de las personas y grupos excluidos y marginados, a menos que se adopten medidas o políticas públicas adecuadas con enfoque en derechos humanos, para propiciar verdaderas  condiciones de igualdad.

¿Dónde hay más pobres?

De a cuerdo a datos oficiales de la FAO el 80% de los pobres vive en zonas rurales. La actividad agrícola es el principal empleador de los pobres.  Para revertir esta situación hay que invertir en agricultura y asegurar el acceso a recursos productivos y al mercado[6].

Pese a los avances, todavía casi 800 millones de personas viven en situación de pobreza extrema, esta cifra significa que en 2013 el 11% de la población mundial sobrevivía con menos de 2 dólares por día, mientras que a fines de los noventa representaba el 23% (1.700 millones de personas).

Otro elemento a tener en consideración es que poseer un empleo no implica necesariamente que una persona deje de ser pobre. Según datos de 2016, el 10% de los trabajadores a nivel mundial no ganaba más de 1,90 dólares al día como más arriba mencionamos. Esta problemática se acentúa si nos focalizamos en los más jóvenes. Por lo tanto no solo es cuestión de crear empleo, sino que éste sea digno y decente. Esto también es un derecho humano a defender, promover y respetar. Tan solo debemos recordar que en algunos países, el trabajo informal representa el 80%.

Estamos ante la necesidad de una agenda de alcance universal, aunque diez países concentran dos tercios de la pobreza extrema, el resto de las Naciones también deben comprometerse a luchar contra este flagelo. Porque si tomamos las cifras de los últimos años, a este ritmo no se conseguirá alcanzar el objetivo de erradicar la pobreza para 2030. Es una cifra alarmante que hoy casi 800 millones de personas en el mundo no saben si tendrán algo para comer durante el día,  siendo el grupo más vulnerable el de los niños y niñas que sufren desnutrición crónica y retraso en el crecimiento[7].

En la actualidad, la CIDH considera que “la pobreza constituye un problema de derechos humanos que se traduce en obstáculos para el goce y ejercicio de los derechos humanos en condiciones de igualdad real por parte de las personas, grupos y colectividades que viven en dicha situación. En determinados supuestos, implica además violaciones de derechos humanos que pueden ser atribuidas a la responsabilidad internacional del Estado. La pobreza extrema constituye un grave problema de derechos humanos por la intensidad en la afectación al goce y ejercicio de derechos humanos”[8].

Algunos datos que ejemplifican lo arriba expuesto:

  • América Latina y El Caribe es la región más desigual del mundo.
  • 10 de los 15 países más desiguales del mundo son latinoamericanos.
  • En América latina 175 millones de personas son pobres, 75 millones son indigentes.
  • En América Latina y El Caribe, el 10% de la población acapara el 71% de la riqueza.[9]

Ante estas cifras es menester que los gobiernos tengan la firme voluntad de establecer en sus agendas políticas públicas basadas en el EBD, el cual debe regirse por las normas y tratados internacionales que protegen y promueven los derechos humanos de todas las personas.

 

Lic. Paula Sanmarti

Representante en Argentina Red Humanista Por Latinoamérica

@pausanmarti

[1] Mundialmente hay unos 2.100 millones de pobres y 767 millones de personas todavía viven en la pobreza extrema. De estas, casi el 75% vive en zonas rurales y depende de la agricultura para su subsistencia (Banco Mundial, 2016).

[2] Si bien la cantidad de personas que viven en la extrema pobreza disminuyó en más de la mitad entre 1990 y 2015 (de 1.900 millones a 836 millones), aún demasiadas personas sufren este flagelo. En todo el mundo, más de 800 millones de personas aún viven con menos de US$1,25 al día y ven restringido su acceso a alimentos, agua potable y saneamiento adecuados. El crecimiento económico acelerado de países como China e India posibilitó que millones de personas dejen de ser pobres, pero el progreso ha sido irregular. Una clara muestra es que las mujeres permanezcan  en situación de pobreza de manera desproporcionadamente alta en relación con los hombres, debido al acceso desigual al trabajo remunerado, la educación y la propiedad. Las mujeres se ven afectadas en mayor medida por la pobreza y se encuentran en particular desventaja en el ejercicio tanto de sus derechos civiles y políticos como económicos, sociales y culturales. Sin embargo, sería tema de otro artículo plantear las desigualdades entre hombres y mujer en el mundo.

Además, a raíz de nuevas amenazas que plantean el cambio climático, los conflictos y la inseguridad alimentaria necesitan de  esfuerzos más denodados para sacar a los individuos de la pobreza. Datos obtenidos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Disponible en: http://www.undp.org/content/undp/es/home/sustainable-development-goals/goal-1-no-poverty.html    Fecha de consulta 9/4/18

[3] La Cumbre realizada en septiembre de 2000 en Nueva York reunió un número sin precedentes de líderes mundiales. El documento, el principal de la Cumbre, contiene una declaración de valores, principios y objetivos para la agenda internacional del siglo XXI, y establece plazos para la realización de varios planes de acción colectivos

[4] “Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad.
Estos 17 Objetivos se basan en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aunque incluyen nuevas esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible y la paz y la justicia, entre otras prioridades. Los Objetivos están interrelacionados, con frecuencia la clave del éxito de uno involucrará las cuestiones más frecuentemente vinculadas con otro.

Los ODS conllevan un espíritu de colaboración y pragmatismo para elegir las mejores opciones con el fin de mejorar la vida, de manera sostenible, para las generaciones futuras. Proporcionan orientaciones y metas claras para su adopción por todos los países en conformidad con sus propias prioridades y los desafíos ambientales del mundo en general.

Los ODS son una agenda inclusiva. Abordan las causas fundamentales de la pobreza y nos unen para lograr un cambio positivo en beneficio de las personas y el planeta.
“Erradicar la pobreza está en el corazón de la Agenda 2030, y también lo está el compromiso de no dejar a nadie atrás”, dijo el Administrador del PNUD, Achim Steiner. “La Agenda ofrece una oportunidad única para poner al mundo camino a un desarrollo más próspero y sostenible. En muchos sentidos, refleja la razón por la que se creó el PNUD”, aseguró.” Disponible en: Pagina PNUD  http://www.undp.org/content/undp/es/home/sustainable-development-goals.html Fecha de consulta 9/4/18

[5] ODS Nº 2: Hambre Cero: “Debido al rápido crecimiento económico y al aumento de la productividad agrícola en las últimas dos décadas, el número de personas desnutridas disminuyó casi a la mitad. Muchos países en desarrollo que sufrían hambrunas están ahora en condiciones de satisfacer las necesidades nutricionales de los más vulnerables. Regiones como Asia Central y Oriental y América Latina y el Caribe han avanzado enormemente en la erradicación del hambre extrema.

Desgraciadamente, el hambre extremo y la desnutrición continúan siendo grandes obstáculos para el desarrollo de gran número de  países. Casi 800 millones de personas sufrían de desnutrición crónica en 2014. Más de 90 millones de niños menores de cinco años tienen un peso peligrosamente bajo y una de cada cuatro personas pasa hambre en África.

Los ODS pretenden acabar con el  hambre y  la desnutrición para 2030 y que todas las personas, en especial los niños, a una alimentación suficiente y nutritiva. Para esto es necesario  promover prácticas agrícolas sostenibles a través del apoyo a los pequeños agricultores y el acceso igualitario a la tierra, la tecnología y los mercados. Datos obtenidos de PNUD, disponible en: http://www.undp.org/content/undp/es/home/sustainable-development-goals/goal-2-zero-hunger.html Fecha de consulta 9/4/18

 

[6]Los ‘tenemos que…’ para vencer al hambre y la pobreza”. Diario El País Disponible en: https://elpais.com/elpais/2017/07/11/planeta_futuro/1499801158_998472.html   Fecha de consulta 12/4/18

[7] “En 2016, unos 155 millones de menores de cinco años eran demasiado pequeños para su edad como consecuencia de la falta de nutrientes de manera prolongada, que tiene que ver con la privación de alimentos, pero también con un reducido acceso a agua y saneamiento adecuados (tenerlo les evitaría diarreas), así como a atención médica en caso de enfermedad. Y ya no hay vuelta atrás, las consecuencias son irreversibles: desde la baja estatura hasta la menor capacidad para estudiar o trabajar. La tarea es urgente y los progresos no van tan rápido como se había planificado, pues se ha pasado de una tasa de desnutrición crónica del 33% en 2000 al 23% en 2016”. Op. Cit. Diario El País.

[8] Datos obtenidos de Informe sobre Pobreza y Derechos Humanos. CIDH. OEA Septiembre 2017 Disponible en http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/PobrezaDDHH2017.pdf#page=23 Fecha de consulta 2674/18

[9] Op. Cit. Informe sobre Pobreza y Derechos Humanos

No hay comentarios