Cuáles son las medidas que analiza el Gobierno para acelerar la liquidación de dólares y frenar la demanda

El Gobierno lanzará en las próximas horas una serie de medidas para blindar las deterioradas reservas. Serán dos paquetes de anuncios y ambos apuntan a llegar a enero con un esquema que permita absorber la liquidación de dólares de la cosecha gruesa de soja, que se concentra entre septiembre y enero y que las cerealeras retienen. Por un lado, el directorio del Banco Central deberá aprobar este jueves –aunque se trate de una formalidad, dado que ya fue consensuado con Economía– ajustes sobre las medidas cambiarias aplicadas hace apenas dos semanas. Se incluye retoques en el acceso a divisas para el sector minero y energético que deban reestructurar deuda hasta fin de año; sobre el cupo de 200 dólares para pequeños ahorristas, que ya tuvo podas esta semana y en el esquema compensaciones a pymes. El otro listado de medidas, que se irán conociendo hasta el fin de semana, tienen como foco una reducción temporal de retenciones sobre oleaginosos, mediante un esquema que todavía no se definió en porcentajes, y poner en práctica la disminución anunciada a principio de enero de derechos de exportación al sector minero.

“Viene por el lado de los incentivos y no de mayor regulación”, resumió  una fuente oficial sobre el camino que elegirá el Gobierno para incentivar el ingreso de divisas. La urgencia que plantea la pérdida de reservas no está permitiendo al equipo económico desarrollar una estrategia clara. “Nunca vamos a saber siquiera si funcionaba”, aseguraban desde Economía respecto al esquema que cuidadosamente había armado el ministro Martín Guzmán a partir de un canje exitoso de deuda. El objetivo era que, con los bonos performing en poder de los organismos públicos, se interviniese en el mercado de dólar financiero para bajar el precio de referencia y reducir la expectativa de devaluación.

A los quince días se anunció, junto al proyecto de Presupuesto, un combo de medidas para reducir la demanda de dólares y obstaculizar las operaciones de dólar bursátil. En ese momento se presenta como un esquema de premios y castigos para estimular el ahorro en pesos. Se dispuso así una alícuota de 35% extra al impuesto PAIS a cuenta de Ganancias y Bienes Personales para la divisa con fines de atesoramiento y se modificaron los plazos para que sea más barato y rápido pasarse de dólar a pesos que viceversa.