Defender los Derechos Humanos en su totalidad, esa es la cuestión

ApuraInfo dialogó con Elia Espen, una de las madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Nuestra cita, entre dos lágrimas con medialunas de manteca, fue en el bar La Estación de la estación de trenes de Bella Vista.

Delgada, alta, cabellera rojiza, cubierta con un saco claro, una boina en su cabeza de costado. Con tono suave, aunque con inflexiones por el párkinson que la aqueja, pero con contundencia brutal en lo que expresa.

Elia es madre de Hugo Miedan, detenido-desaparecido, desde el 18 de febrero de 1977. Cursaba el cuarto año de Arquitectura. De entrada me dice “Yo le escuchaba, a través de largas charlas que manteníamos cuando volvía de la facultad, las palabras que de chica oí decir a mi padre con respecto al país. Era la única que sabía que militaba. Él no quería involucrar al resto de la familia, pero como yo no tenía miedo, lo compartíamos. Ese día había salido porque estaba terminando la tesis de la facultad”.

Esa mañana Elia se encontraba en el almacén del frente de su casa en la ciudad de Buenos Aires. La noticia llegó por la dueña del local de que algo estaba sucediendo. Al volver, se encontró con la puerta rota y un tipo le da una trompada. Le taparon los ojos… la llevaron a una habitación y allí la tiraron en una cama con sus dos hijas que lloraban. Luego la hicieron bajar las escaleras y fue cuando logró levantarse la venda y pudo ver sus caras. Le volvieron a pegar. La sacaron al patio, y tras percatarse de su retirada, se dirigió con sus hijas. “Fue muy doloroso, porque a la de once años le pegaron dejándole la ithaca marcada en la espalda, y a la de veintitrés, aparte de los golpes, le levantaron el camisón, la manosearon y le retorcieron los pezones”, agregó.

Luego la búsqueda fue desesperada. Comisarías, parroquias, juzgados. Todo un entramado de complicidad entre actores y militares. Tras golpear diferentes puertas, decidió hacer su Habeas Corpus lo que la llevó a tribunales donde conoce a otras madres. Allí una señora la mira y le pregunta: “¿a qué viniste?” y le contesta “Mirá, vine a traer un Habeas por mi hijo que está desaparecido”.

Comenta que al principio eran un “pequeño grupito” en la plaza, entre las que se encontraba Azucena Villaflor”. Ella era una “maravilla de persona” comenta “nos contenía a todas por igual. En una ocasión se me asignó la tarea de ir a una iglesia de la capital a juntar firmas, para sacar solicitadas, mientras simulaba rezar y fue entonces cuando  llegó un muchacho y me dice te tenés que ir, se acaban de llevar a las madres de la Santa Cruz. El Salvó mi vida”, señaló.

Dice que cuando se encontraban en la plaza y a través del pedido “circulen” de los milicos, dieron nacimiento a las marchas, mientras algunas “tejían” y “otras leían para que no les pudieran decir nada”.

Con anterioridad Elia se había integrado a Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.  “Muchas madres ya no se acuerdan de eso” y revela que ella siempre que los ve, les agradece.

Con la apertura del Juicio a las Juntas Militares, Elia confiesa haber vivido ese período con mucho entusiasmo. Una de sus hijas presenció los tres Juicios. “Había mucha esperanza, porque no se había hecho nunca nada y con Alfonsín se juzgó, lo que pasa es que después metió la pata hasta la maseta con la  obediencia debida, pero por lo menos era honesto, los radicales fueron honestos, no fueron, así, corruptos, como este gobierno que se fue”.

En 1986 se produce la ruptura de Madres de Plaza de Mayo, y entre las causas de la separación se hallaba el autoritarismo de Hebe de Bonafini. “No permitía nada, no permitía que fuéramos a ver fosas comunes, ella no quería aceptar los huesos”, “yo sí, denme los huesos si eran de mi hijo, yo los quería”. El otro motivo “fue debido a que daban un resarcimiento económico a familiares de las víctimas y ella decía que la que recibía eso vendía a su hijo”. Sin embargo, afirma que la ruptura no tuvo que ver con las ideas fundantes, “ahí no había diferencias”.

Respetó mucho a de Bonafini hasta que ““vino el kirchnerismo”. Considera que a partir de allí “se descalabró totalmente”. “¡Qué es lo que no hizo!, ¡la escuchás hablar en la plaza!, ¡los insultos!, ¡cómo puede ser!”, agregó. “A nadie se les ocurrió que cuando los K estaban en Santa Cruz con la 1050 juntando guita, de lo que menos se acordaban eran de las viejas locas que estábamos ahí sufriendo” “¿A dónde estaban?” “Si hubieran sido verdaderamente defensores de los derechos humanos (DDHH) nada les costaba haber mandado una cartita y decir: ‘señoras, estamos con ustedes’. Pero no lo hicieron, entonces yo no las puedo entender y no lo justifico”.

Más tarde describe el encuentro de las madres Línea Fundadora, con la organización encabezada por de Bonafini en Plaza de Mayo. “Nosotras somos tres las que marchamos: Mirta Baravalle, Nora Cortiñas y yo. Ahora ellas tienen toda una estructura, las traen en combi, tienen todo armado, un espectáculo con un montón de gente. Nosotras parecemos las pobrecitas, pero no lo somos, sabemos lo que estamos haciendo”, aseveró.

Afirma “el kirchnerismo nos ha desunido, porque yo no pienso como vos soy tu enemigo. Esto no debe ser así, pienso diferente, pero no soy tu enemigo, creo que tenemos que estar unidos, y más en DDHH y por eso  yo siempre fui la madre relegada de todo. Aparte los DDHH no son solamente los de los desaparecidos: trabajo, salud, educación, los niños, los ancianos, esos también son DDHH, pero ellas no pelean por eso, se han encasillado únicamente en lo otro”, manifestó.

Elia declara tener un criterio amplio en todos los sentidos. “A mí me van a encontrar en todas partes que me llamen. El año pasado fui a un Comité Radical, a pesar de todo lo que pudieran decir mis compañeras. Asistí bastante con los trabajadores de Kraft y acompañé a los Qom”.

Por sus posiciones y acciones integra la lista negra del Proyecto X, y además, recibió una solicitada en contra por parte de sus compañeras.  Apenada declara: “no entendieron que estamos juntas para encontrar a nuestros hijos, para pelear por lo que nuestros hijos pelearon y desaparecieron. Hay que defender los DDHH en su totalidad, esa es la cuestión”.-

Para ApuraInfo: Facundo E. Peralta