Avanza la prohibición de trapitos en Santa Fe: tiene media sanción el proyecto de Seisas
El Senado santafesino aprobó el proyecto que incorpora la actividad de los cuidacoches al código de convivencia provincial. La iniciativa ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados para convertirse en ley
“No es una solución mágica, ni lo vamos a resolver de la noche a la mañana, pero era una deuda histórica de la política con la sociedad. Esta ley permite iniciar el debate y empezar a buscar una solución a un tema que hace décadas se viene escondiendo bajo la alfombra”, aseguró Seisas.
Esta nueva ley contempla la prohibición de la actividad, con penas que van desde trabajos comunitarios y la prohibición de concurrencia a determinados lugares hasta, en caso de reincidencia u organización previa, el arresto de hasta 20 días. Además, endurece las penas si la actividad se realiza en zonas bancarias, comerciales o durante eventos masivos. Por otro lado, aquellas personas que actualmente realizan la actividad y no tienen antecedentes ni forman parte de bandas delictivas tendrán la posibilidad de ser capacitadas y de incorporarse a trabajos formales dentro de programas que ya tiene en vigencia la provincia, articulando el vínculo público-privado.
El proyecto fue presentado por Seisas en mayo de 2025 y cuenta con los aportes del Ejecutivo provincial y de la Cámara de Diputados. “Espero que los diputados actúen y sea ley. Esto no es un proyecto personal ni de nombres: es un proyecto de la gente que se cansó de ser rehén de la extorsión. Lo venimos discutiendo desde el año pasado y lo trabajamos de forma conjunta con la Cámara baja, donde sumamos herramientas como la incorporación al Código de convivencia provincial a través de la diputada Ximena García y el abordaje de consumos problemáticos impulsado por Walter Ghione. Es una ley que sirve para que las ciudades tengan una herramienta más”.
“Durante demasiado tiempo, parte de la política eligió mirar para otro lado. Toleró la violencia. Naturalizó el desorden. Permitió que el miedo quedara del lado de las víctimas y no del lado de quienes cometen los abusos. Hoy esa misma política está asumiendo una discusión incómoda, pero necesaria”, manifestó el senador rosarino.
“En los últimos dos años, con un trabajo intenso de todos los niveles del Estado, se logró bajar de manera notable los índices de violencia que habían colocado a la ciudad en el triste lugar de ser la más violenta del país. Al mismo tiempo, Rosario recuperó el espacio público: 45 nuevas plazas en todos los barrios, intervenciones urbanas en lugares donde antes dominaban las bandas, nuevos parques, espectáculos masivos para toda la familia y un turismo en crecimiento. Los rosarinos volvieron a ganar la calle. Volvieron a sacar las mesas a la vereda. Volvimos a recuperar el espacio público, y esta herramienta va a permitir seguir consolidando ese proceso”, concluyó.
