Cuarteto de Nos y Alan Sutton impactaron en el Anfiteatro durante la segunda Noche del Lunario
Más de tres horas y media frente a un público que desató su euforia desde el minuto cero. Ambas bandas envolvieron a sus fans con suma maestría musical
Por Lucas Rivero
Ni los relámpagos ni la lluvia detienen a la tribu musical que sigue a éstos músicos. Desde niños con las remeras de las bandas, adolescentes montados a modo de fan action, hasta adultos de sesenta años, a gritos desaforados en cada tema. Si hay algo que une a ambas propuestas en un solo día es el histrionismo, el desenfado y el valor para escupir sus verdades y capturar la existencia de un modo perspicaz y para nada complaciente. Pocos artistas logran captar ese crisol generacional, aunándolos en un torbellino sonoro que atraviesa las fibras más sensibles. A las 20:45, con puntualidad prusiana, Alan Sutton y las Criaturitas de la Ansiedad fueron recibidos con un aluvión de alaridos. De look austero, sin la extravagancia habitual, los siete músicos hicieron vibrar a su gente durante unos cuarenta y cinco minutos, haciendo gala al mantra irrevocable de que lo bueno si es breve, es dos veces bueno. La exquisitez en las expresiones faciales, los trazos coreográficos, cada gesto meticuloso y nada librado al azar, distinguen a Alan Sutton.
“El mounstro del sofá” y “Las vacas, Pereyra y la Élite”, desataron un comienzo de un tinte sombrío que fue diluyendo en temas más satíricos como “Nicolás Cage” e “Hijo pródigo”, para llegar a un sonido más pulcro y despojado en “Bonsai”, “Más sencillo”, “Astronautas” y la emotiva “Sigo intentando”, mixturada en el final con la beatlesca “Dear prudence”. El lúdico encuentro con las palabras y los conceptos y el lenguaje es parte de la travesía musical de Alan Sutton y las Criaturitas, utilizando el complejo artefacto de la sátira y la ironía como arma de manifestación y desahogo ante lo absurdo. “Cultura Porno Disney”, “Dopamina”, “Tutan Kamon” y “No tengo hambre, tengo ansiedad”, dejaron al público con ganas de un poco más y con el clima necesario para recibir a una de las bandas más sólidas de las últimas décadas. Cuarteto de Nos anticipó el comienzo de su show de forma ingeniosa con un mensaje en pantallas: “La puerta estará abierta por poco tiempo. Estás por entrar a otra dimensión”, incluyendo un QR en uno de los márgenes que contenía actividades virtuales para matar el tiempo y mitigar la ansiedad.
“Cara de nada”, fiel al órden del disco ‘Puertas’ desató el fervor de todo el público rosarino, en una retroalimentación constante con la potencia descomunal de la banda uruguaya. La inmensa pantalla al fondo mostraba ilustraciones que respondían a la estética del leit motiv del álbum, bien amalgamada con himnos infaltables como “El hijo de Hernández”, “Ya no sé qué hacer conmigo”, “Lo malo de ser bueno” y “Algo mejor que hacer”. Con los rulos al viento y su sonrisa inmortal, Roberto Musso recorrió el escenario de punta a punta, desandando cada estrofa al unísono con un público fiel, donde las generaciones más adversas cantaron al unísono conectados en la visceralidad que transmite el Cuarteto de Nos, grupo que se encuentra en el orden de lo atípico. Pocas bandas suenan en directo mejor que en los discos alcanzando un sonido arrollador, fuera de los estándares. Temas recientes como “El cuarto de Nico”, “Ganaron los malos”, “El perro de Alcibiades” y “Esplín”, se fusionaron con otros atesoradas por su gente, como la engañosa cumbia “Mario Neta”, las manchas de “Rorschach”, “Cinturón gris” y la conmovedora “No llora”.
En un show del Cuarteto de Nos todo tiene su espacio más allá de los géneros musicales que se asoman con sutileza en un huracán rockero. La catarsis, el pogo, el canto alegre, las lágrimas y el estupefacto cuelgue en algunos pasajes instrumentales. También hay lugar para la ironía en 3D con efectos especiales de llamaradas de humo y lluvia de peleles en “Maldito show”, y para una álgida batalla con sables dialécticos en “Contrapunto entre humano y computadora”. También para los hits llegando al final. Así sonaron “Gaucho Power”, “Invierno del 92” y como único bis, “Yendo a la casa de Damian”, que habitúan ser las más celebradas.
A éste viaje aún le queda mucho recorrido. Living Colour, Los Fabulosos Cadillacs, Emmanuel Horvilleur, El Zar, Gauchito Club, Florian, Koino Yokan y muchos artistas más se presentarán en Rosario. Las entradas para todas las fechas pueden adquirirse por entradaplay.com (6 cuotas sin interés con tarjetas de Banco Macro). También en Amadeus -sólo en efectivo- (Córdoba 1369, Rosario)
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