K4OS hizo delirar a Metropolitano

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 El k-pop se apoderó de Rosario en un show de alto impacto. En apenas una hora y cuarto conquistaron a sus fans que se hallaban envueltos en  una euforia desmedida.

Por Lucas Rivero 

 

  La primera girl band argentina de estilo k-pop entregó un espectáculo fuera de los estándares. Retroalimentadas por la arrolladora energía de su público las jóvenes artistas mostraron su flexibilidad en el baile y la potencia de sus voces. Pocas veces el público toma tanto protagonismo y éste es uno de esos casos. Basta con imaginarse unas 4000 niñas de entre 5 y 12 años soltando los alaridos más agudos, producto del fervor incontrolable de estar ante sus heroínas y experimentando, seguramente, su primer concierto en vivo. El k-pop nacido en Corea del Sur alcanzó un terrero global que también se puede evidenciar con la multitudinaria gira por Sudamérica de BTS éste año. Las K4OS tuvieron su génesis en las redes sociales y se expandieron hasta llenar varios Gran Rex y agotar Metropolitano. Podría generarse una caprichosa resonancia con el furor por Bandana en la generación de los dosmiles, contexto político y socio-cultural aparte. Una girl band en la que las fans se identificaban con la singularidad de alguna de sus integrantes y que marcaron una época.

  De un tiempo a ésta parte, en Metropolitano se podía observar una marea de carteles, objetos luminosos, glitter, remeras y fotos con los rostros de las integrantes, mechones de pelo en tonos rojizo, turquesa o rosa, acompañando los outfits temáticos más llamativos. De los 10 años para abajo oscilaba la mayor parte del público, acompañados de padres y abuelos contagiados por el mismo disfrute. A las 21:10 se apagaron las luces desatando una explosión de gritos. Varias niñas comenzaron a arengar subidas a las sillas y mucho público del fondo comenzó a adelantarse. El escenario estaba cubierto por un telón con el nombre de la banda. Desde el inicio se percibía que iba a suceder algo por fuera del orden de lo habitual. Tau, Lily, Ine y Mechi comenzaron a divisarse sutilmente tras la tela que cayó con los primeras melodías de “Caos”, permitiendo ver a las cantantes en las escalinatas de la parte alta del escenario envueltas en una parafernalia de pantallas Led y acompañadas de un dócil y ávido cuerpo de baile. La sobreinformación icónica son frecuentes en éste tipo de shows en los que prima el entretenimiento sin respiro, tanto para los fans más acérrimos como para quienes no conocen un solo tema. Si hay algo que no se puede desconocer es que el espectáculo y los destellos de asombro por minuto, están garantizados.

  K4OS entregó un show diseñado especialmente para la gira, con un orden alterado en las canciones y estrenando vestuarios. En casi una hora y cuarto quirúrgicamente distribuida en bloques temáticos, las K4OS se contagiaron de energía desbordante de sus fans, y viceversa. Las visuales cumplieron el rol de ilustrar cada tema en una invasión permanente de colores, aunque por momentos reincidía en los lugares más comunes. El leit motiv playero de inmensas palmeras fue estampa de “Tan fácil”, donde se vieron coreografías complejas, algunas con trucos aéreos. “Uff baby”, “Fetch” y “Té Killa”, continuaron con un setlist ideado para un inicio explosivo. En un fugaz interludio, el público se vio capturado por la K4Os Cam mientras bailaban el challenge del tema anterior. De total black y con brillos regresaron al escenario para desplegar su destreza en temas como “Censura”, “K4TWALK” y “Crimen”, dando paso sin interrupción a uno de los trazos más ingeniosos del show. Con rastas al viento y ambientada en una estética cine noir, Ine se destacó con una exigida coreografía que tenía el foco puesto en el tango.

  Efectos especiales, llamaradas de humo, de fuego, chispas, serpentina, lasers, todos los ingredientes para una auténtica fiesta k-pop. Los dúos no tardaron el llegar. Mechy y Tau se fusionaron en “ADN” seguidas por Lily e Ine que hicieron lo propio en “Los dos”. En un impasse necesario frente a tanta coreografía, con micrófonos de pie lucieron toda su capacidad vocal en “Me costó en corazón”. Tau, precursora del grupo, preguntó “¿Están preparados para alcanzar el sol?” dando paso a “Hacer historia”. No podían faltar las lágrimas propiciadas por la emotividad, “4EVER” fue precedida por una conciso prefacio en el que hicieron gala a todo el recorrido transitado desde el momento en que se conocieron hasta alcanzar la masividad. El público aplicó su fan action levantando carteles blancos con el mensaje: ‘Rosario las ama 4ever’. Los bises completaron la fórmula inicial. “Rage”, “Extra” y “PUSH4FUN”, produjo un estallido de energía tanto arriba como abajo de escenario, alcanzando su punto cumbre con “Mente en blanco”. Las cuatro K4OS se despidieron de Rosario abrazadas alcanzando al frente y entre lagrimas, con sentida gratitud y pidiendo oír un último grito de sus fans sin los in-ears. Los miles  que colmaron Metropolitano consolidaron un recuerdo en las voces y la presencia de K4OS, plagado de sensaciones, capturas, impresiones. Imágenes que seguirán resonando.

FOTOS : Ph. Farid Dumat Kelzi