Perú define una elección voto a voto: Fujimori sigue arriba, pero las proyecciones favorecen a Sánchez
La segunda vuelta presidencial en Perú mantiene al país en vilo. Con más del 92% de los votos escrutados, la candidata de derecha Keiko Fujimori conserva una leve ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez, aunque las principales consultoras anticipan que el resultado final podría inclinarse a favor del dirigente de izquierda por una diferencia mínima.
Según los datos oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori obtiene poco más del 50% de los votos válidos, mientras que Sánchez se mantiene a escasa distancia, en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país. La diferencia entre ambos se redujo de manera constante a medida que comenzaron a contabilizarse los votos provenientes de zonas rurales, donde el candidato de izquierda cuenta con un fuerte respaldo.
A pesar de que el escrutinio oficial todavía muestra a Fujimori al frente, los conteos rápidos y proyecciones elaborados por consultoras como Ipsos indican una ligera ventaja para Sánchez. El sondeo más difundido le otorga al postulante izquierdista el 50,3% de los votos frente al 49,7% de la líder de Fuerza Popular, un margen tan estrecho que se mantiene dentro de los límites estadísticos.
La incertidumbre es tal que todo indica que habrá que esperar varios días para conocer al próximo presidente peruano. Las autoridades electorales deberán completar el recuento de las actas pendientes y procesar los votos emitidos en el exterior antes de proclamar un resultado definitivo.
Para Keiko Fujimori, la elección tiene un sabor especial. La hija del expresidente Alberto Fujimori busca llegar por cuarta vez a la Presidencia y carga con el antecedente de derrotas ajustadísimas en los comicios de 2011, 2016 y 2021. En las dos últimas oportunidades quedó a las puertas del poder por diferencias mínimas, un escenario que podría repetirse nuevamente.
Mientras tanto, Perú vuelve a enfrentarse a una definición marcada por la polarización política y la incertidumbre, con dos proyectos antagónicos separados por apenas unas décimas y millones de ciudadanos pendientes del recuento final.
