Provincia concretó la conexión del Gasoducto Metropolitano
El Gobierno de Santa Fe concretó la conexión del Gasoducto Metropolitano al Gasoducto del Noreste Argentino, obra que transforma la matriz energética de la provincia, beneficiando a más de 250.000 habitantes, 7.000 industrias y comercios y 1.600 instituciones. Durante el recorrido por el área ubicada en zona rural de Esperanza, el ministro recordó que Santa Fe asumió la responsabilidad de financiar la obra cuando Nación interrumpió los pagos comprometidos
El Gobierno de Santa Fe, encabezado por Maximiliano Pullaro, avanza en la etapa final del Gasoducto Metropolitano, una obra estratégica que ampliará la red de gas natural en el área metropolitana y garantizará el acceso a un servicio esencial. La reciente conexión al Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA) marca un hito técnico y operativo que abre una nueva etapa para la matriz energética provincial.
Este martes, el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, junto al presidente de Enerfe, Rodolfo Giacosa, recorrió la zona de conexión en el área rural de Esperanza. Allí confirmaron que, si no surgen contratiempos climáticos o administrativos, la obra -que ya alcanza un 93 % de avance- estará finalizada a fines de mayo.
La inversión ronda los $ 30.000 millones y es financiada casi en su totalidad por el Gobierno provincial, que decidió hacerse cargo tras la interrupción de los pagos por parte de Nación. “Asumimos la responsabilidad de sostener esta obra y la vamos a terminar. Es una decisión política que expresa un concepto claro del gobernador Pullaro: no parar la obra pública, porque genera empleo, desarrollo e igualdad de oportunidades”, afirmó Puccini.
El ministro subrayó que se trata de una de las intervenciones más relevantes en materia energética en la historia reciente de la provincia. “Esta infraestructura fortalece nuestra matriz productiva y posiciona a Santa Fe como un actor central del desarrollo nacional. No solo garantiza energía, también construye futuro para las familias y las empresas”, señaló.
Una conexión clave para el sistema energético
Giacosa precisó que la obra está prácticamente concluida en lo que respecta a cañerías y estaciones reductoras de presión, y que resta únicamente una prueba hidráulica en un sector. El último paso pendiente -la conexión al gasoducto troncal- se concretó mediante la técnica conocida como hot tap, que permite vincular un nuevo ramal a un sistema en funcionamiento sin interrumpir el suministro.
“El procedimiento garantiza la continuidad del servicio mientras se incorpora la nueva infraestructura”, explicó. Además, destacó el valor estratégico del GNEA, que tras su reversión dejó de ser un sistema de importación para integrarse como parte de una red capaz de transportar gas a escala regional.
