Renunció Marco Lavagna a la conducción del Indec

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La salida del funcionario se produjo previo a la publicación del nuevo índice para medir la inflación

El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia a la dirección del Indec, según anunciaron fuentes del organismo estadístico.

La dimisión del funcionario técnico se da poco después de la puesta en marcha de una nueva canasta para la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que empezó a aplicarse este mes y empezará a reflejarse cuando se conozca el número de enero.

“Marco Lavagna presentó hoy su renuncia al Indec y lo comunicó dentro del Instituto”, dijeron voceros del organismo.

Lavagna ostentaba el cargo de director del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) desde diciembre de 2019. con el inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Su perfil técnico le permitió continuar a cargo del mismo pese a la asunción de Javier Milei y el giro político que implicó.

En los últimos meses, Lavagna y el Indec estuvieron abocados a la actualización de la canasta con la que se mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el dato de inflación. Los cambios en la canasta buscaron acercarse a los consumos de las familias argentinas actuales de manera tal de reflejar mejor el impacto del movimiento de los precios en las cuentas de los hogares.

El cambio sustancial en el IPC radica en que empezará a utilizarse la canasta de consumo que surge de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del 2017-2018 en reemplazo del relevamiento de 2004. La falta de actualización de la canasta con la que se mide el avance de los precios llevó a subestimar el impacto de muchos consumos que crecieron en las últimas décadas, como por ejemplo la mayor relevancia que ganaron los servicios de internet y celulares.

Los cambios más drásticos están en los rubros Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, donde la ponderación (es decir el peso de ese capítulo en el total de la canasta) pasa de 9,4% a 14,5%, lo que lleva a que las tarifas de los servicios públicos incidan más. Así, con la nueva fórmula, cada incremento en el cuadro tarifario de electricidad o gas tendrá un impacto directo en el nivel general superior al que evidenciaba con la canasta anterior.