¿Cuánto necesita ganar realmente una familia rosarina para dejar de financiar los gastos básicos con deuda?
La línea de pobreza se ubicó en $1.649.977, pero una medición más amplia del costo de vida eleva el presupuesto familiar a $2.351.654. Para afrontar gastos imprevistos sin recurrir a la tarjeta, un hogar tipo debería contar con ingresos mensuales cercanos a los $2,6 millones
¿Cuánto necesita ganar una familia rosarina para llegar a fin de mes sin financiar alimentos, medicamentos o servicios con la tarjeta de crédito? La respuesta es bastante más alta que la cifra utilizada oficialmente para determinar si un hogar se encuentra por encima de la línea de pobreza.
Una familia tipo, integrada por dos adultos y dos hijos, necesitó durante julio $1.649.977 para no ser considerada pobre, según el último relevamiento de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario. La Canasta Básica Alimentaria, que establece el límite de la indigencia, alcanzó los $637.170.
Sin embargo, superar la línea de pobreza no significa necesariamente llegar a fin de mes sin endeudarse. La medición contempla un nivel mínimo de consumo y, en el caso utilizado como referencia, corresponde a una familia con vivienda propia. Tampoco incorpora un margen suficiente para afrontar imprevistos, reparar un electrodoméstico, comprar ropa, pagar una consulta médica particular o cancelar deudas anteriores.
El costo real supera los $2,3 millones
Una aproximación más cercana al gasto cotidiano es la canasta elaborada por el Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor de Rosario (Cesyac). Según el relevamiento correspondiente a julio, una familia rosarina necesitó $2.351.654 mensuales para cubrir alimentos, productos de consumo masivo y servicios básicos.
La medición incluye 50 productos y 13 servicios, entre ellos alquiler, transporte, impuestos, energía eléctrica, gas, telecomunicaciones, salud y gastos vinculados con la vivienda. El valor registró un incremento mensual del 2,17%. El informe completo puede consultarse en el sitio del Cesyac.
Durante junio, los servicios básicos ya representaban cerca del 62% del presupuesto familiar, mientras que los alimentos, bebidas y productos de limpieza concentraban el 38% restante. El alquiler, las tarifas, el transporte y la salud son gastos que no pueden postergarse fácilmente y explican por qué muchos hogares recurren al crédito incluso antes de que termine el mes.
El número para no endeudarse: cerca de $2,6 millones
Si al costo mensual de $2.351.654 se le agrega un margen mínimo del 10% para gastos imprevistos, el ingreso necesario asciende a aproximadamente $2.587.000. En números redondos, una familia rosarina debería ganar al menos $2,6 millones netos por mes para cubrir sus necesidades habituales sin depender sistemáticamente de la tarjeta de crédito.
Ese cálculo supone, además, que el hogar no arrastra cuotas importantes de meses anteriores. Si una familia debe destinar, por ejemplo, $300.000 mensuales a cancelar préstamos o resúmenes de tarjetas, el ingreso necesario para equilibrar sus cuentas se acerca a los $2,9 millones.
Por eso no existe una única cifra válida para todos los hogares. El verdadero “ingreso de equilibrio” puede resumirse de la siguiente manera: costo mensual de vida, más cuotas de deudas anteriores, más un pequeño margen para imprevistos.
La deuda dejó de financiar consumo extraordinario
El endeudamiento familiar ya no se concentra únicamente en la compra de electrodomésticos, viajes o bienes durables. Cada vez más hogares utilizan tarjetas, préstamos personales y billeteras virtuales para pagar alimentos, medicamentos, impuestos y servicios.
Un relevamiento nacional de Management & Fit indicó que el 53,6% de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes y que, dentro de ese grupo, el 71,9% recurre a algún tipo de deuda. Más de la mitad del financiamiento se utiliza para cubrir gastos corrientes.
El deterioro también aparece en los registros oficiales. El Banco Central informó que la mora de los créditos otorgados a las familias alcanzó el 12,8% en mayo, impulsada principalmente por préstamos personales y tarjetas de crédito.
La diferencia entre los $1,65 millones que marcan la línea de pobreza y los $2,6 millones necesarios para sostener un presupuesto sin deuda expone una zona cada vez más amplia: familias que estadísticamente no son pobres, pero que tampoco logran financiar sus gastos mensuales únicamente con sus ingresos.
En Rosario, salir de la pobreza estadística requiere menos de $1,7 millones. Pero dejar de patear alimentos, servicios y medicamentos para el mes siguiente exige hoy un ingreso mucho más alto: cerca de $2,6 millones mensuales y todavía más si el hogar ya se encuentra endeudado.
