Cuminó la Feria Internacional del Libro de Rosario y se consolida como uno de los grandes eventos culturales del país
La Feria Internacional del Libro Rosario concluyó este domingo 18 de octubre con un balance altamente favorable
El Cultural Fontanarrosa fue sede de una gran fiesta cultural que se prolongó por once días en un gran encuentro literario. La edición 2026 consolidó el sello distintivo de este evento, caracterizado por una fuerte presencia de autoras y autores rosarinos y una notable pluralidad de voces, reafirmando su carácter público e inclusivo. La FILRos se posicionó como un evento de gran convocatoria no sólo local, sino que además recibió a turistas de todo el país, impulsados por el fin de semana largo. Además, el sector comercial tuvo un balance altamente positivo, de la mano de un acompañamiento de la ciudad y de distintas promociones y facilidades de pago.
“Hemos vivido una gran feria, la más convocante de todas sus ediciones, con una calidad y una diversidad de presentaciones que la posiciona como uno de los eventos culturales más importantes. Vino público de todos los barrios, de todas las edades y eso es a lo que nosotros apuntamos con esta propuesta. Reafirma la decisión política de la Municipalidad de Rosario y su intendente de por qué invertir en estos eventos” valoró el secretario de Cultura y Educación de la Municipalidad, Federico Valentini.
Por su parte, la ministra de Cultura de la provincia de Santa Fe, Susana Rueda, ponderó: “Al igual que los Juegos Suramericanos, la Feria del Libro fue un maravilloso lugar de encuentro para rosarinos, santafesinos y todos los visitantes que pudieron recorrer los pasillos del Cultural Fontanarrosa. Para nosotros, como Ministerio de Cultura, es un orgullo poder organizar, junto con la Municipalidad de Rosario, esta, que es la feria más importante después de la de CABA, y que tiene un gran impacto en la cultura y en la identidad santafesina”.
Respecto a la incidencia del evento en el plano local, Valentini destacó que “para un sector que sabíamos que viene en una situación difícil, han sido buenas las ventas en relación a la feria anterior. Así que el balance es sumamente positivo, porque la ciudad la disfrutó, porque el sector de editoriales y de libreros han tenido la posibilidad de vender y eso es muy importante, porque fue una feria de toda la ciudad”.
De manera coincidente, Susana Rueda puso énfasis en lo que deja la feria a Rosario: “Estamos muy felices de poder desatar los afectos y las pasiones por el libro que se demostraron en esta feria, donde se vendieron cifras inéditas, en un momento muy difícil. Así que vamos a seguir apostando por la cultura que nos rescata y nos promueve los mejores espacios de encuentro”.
El gran número de asistentes, sumado a las más de 350 actividades programadas a lo largo de los once días, reafirmaron a la FILRos como una cita cultural imperdible. Además de los escritores nacionales, más de 150 autoras y autores locales presentaron sus recientes publicaciones.
Gabriela Stringa fue una de las escritoras seleccionadas a través de la convocatoria de autores, quien presentó su primer libro Eso que siempre estuvo ahí: “Mi experiencia en la feria fue alucinante. Para alguien que recién arranca, ser parte de una grilla en la que figuran escritores top level te hace sentir orgullosa, feliz y también tenida en cuenta. Sólo puedo agradecer haber sido parte”.
Para Dahiana Belfiori, quien presentó No es posible ordenar el fuego, editado por Mal de archivo, «la Feria es una ocasión privilegiada de encuentros. Suceden muchas cosas al mismo tiempo y eso, que a primera vista puede resultar apabullante, es la condición necesaria para abrazarnos entre amigas y amigos y celebrar los hallazgos literarios”. Dahiana hizo énfasis en la feria como espacio de encuentro y de circulación de la palabra: “Hay un clima de alegría que revivo cada año y que se teje en las recomendaciones lectoras de la mano de libreras y libreros. Hay novedades que las editoriales rosarinas editan con pasión y excelencia acompañando a sus autoras y autores y hay una variedad de presentaciones de libros y conversaciones que resulta imposible no sentirse convocada por unas cuantas propuestas».
Una de las particularidades de este evento fue la presencia de un público intergeneracional, impulsado por una vasta oferta programática que incluyó propuestas para que nadie se quede afuera. La agenda contempló actividades especialmente pensadas para bebés de 0 a 3 años de edad, que tuvieron lugar en un espacio armado justamente para la primera infancia, y se enmarcaron en el Plan Mil 65. En tanto, en el espacio de infancias se desarrollaron más de 60 presentaciones y lecturas para distintas edades y se consolidó como uno de los espacios más concurridos.
Adolescentes y jóvenes también dijeron presente en la feria, atraídos por presentaciones de novelas juveniles y temáticas afines. Entre los autores más convocantes de este público se ubican Santiago Speranza y Luquitas Rodríguez. Además, libreros y editores destacaron su visita: “Vinieron muchos adolescentes, muchos de 20 para abajo, increíble la cantidad. Porque hay una idea de que los chicos no leen, de que los jóvenes no quieren leer, de que están todo el día con el celular, y yo sostengo que no. Leen romance, leen clásicos, un éxito los clásicos”, afirmó Yanina de Puerto Libros. Desde la Librería Homo Sapiens destacaron que “hay varias editoriales que han estado publicando más material juvenil, entonces eso se ha reflejado en el interés que se despierta y acá en la feria eso también la verdad que se vio bastante reflejado”.
En tanto, una gran parte de la programación de talleres y charlas fue pensada para el público adulto y adulto mayor, a la vez que se realizaron actividades específicas para mayores de 65 años, como una edición especial de Circuitos Culturales.
La FILRos fue organizada por la Municipalidad de Rosario, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, la Universidad Nacional de Rosario y la Fundación El Libro.
