Detuvieron a Matías Capozucca tras una denuncia de su expareja por violencia de género
El hombre de 40 años fue arrestado en Rosario luego de ser acusado de amenazas y hostigamiento. La investigación está a cargo de la fiscal Eliana Zingoni y en las próximas horas será llevado a audiencia imputativa
Matías Capozucca fue detenido el pasado sábado en Rosario en el marco de una investigación iniciada tras una denuncia presentada por su expareja por presunta violencia de género.
La causa se encuentra en manos de la fiscal Eliana Zingoni, de la Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Según consta en la denuncia, la mujer —con quien Capozucca tiene un hijo en común— relató reiterados episodios de hostigamiento y amenazas. En la presentación judicial también se mencionaron severos problemas vinculados con el consumo de alcohol.
Luego de las primeras medidas investigativas solicitadas por la Fiscalía, personal policial procedió a detener al acusado, quien quedó alojado a disposición de la Justicia provincial.
En los próximos días se realizará la audiencia imputativa, instancia en la que la fiscal Zingoni le atribuirá formalmente los hechos investigados y dará a conocer los cargos en su contra.
El antecedente vial que conmocionó a Rosario
Capozucca es conocido públicamente por haber protagonizado uno de los siniestros viales más recordados de la ciudad.
Durante la madrugada del 22 de mayo de 2005 conducía alcoholizado y a alta velocidad un automóvil BMW por avenida Rivadavia. A la altura del parque España perdió el control del vehículo y chocó violentamente contra árboles ubicados en la zona.
Como consecuencia del impacto murieron Nayib Abraham, de 19 años, y Úrsula Notz, de 16. Carla Alfaro, que también tenía 16 años, sobrevivió, pero sufrió lesiones cerebrales irreversibles y quedó con gravísimas secuelas.
En 2009, Capozucca fue condenado en primera instancia a cuatro años de prisión efectiva y diez años de inhabilitación para conducir por dos homicidios culposos y lesiones gravísimas culposas. Tras una apelación, la pena de prisión fue reducida a tres años.
