Milei defendió la soberanía argentina sobre Malvinas y cuestionó a la ONU: “¿De qué sirve una resolución?”

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El Presidente habló ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y convirtió el reclamo por las Islas Malvinas en uno de los ejes centrales de su discurso. También cuestionó la capacidad del organismo para hacer cumplir sus propias resoluciones

El presidente Javier Milei realizó una enfática defensa del reclamo argentino por la soberanía sobre las Islas Malvinas durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y, al mismo tiempo, lanzó fuertes cuestionamientos contra el funcionamiento del organismo internacional.

Malvinas es para nosotros una causa nacional”, sostuvo el mandatario, al referirse a la disputa de soberanía con el Reino Unido.

Milei cuestionó particularmente la capacidad de la ONU para hacer cumplir las resoluciones que adopta y planteó: “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar de manera contraria?”

En esa línea, sostuvo que la organización internacional no habría cumplido con el objetivo para el que fue creada y enumeró una serie de críticas sobre su funcionamiento. “Fracasaron en la tarea, permitieron el caos y el territorio internacional. Acompañaron dictaduras y votaron sistemáticamente en contra de Israel”, afirmó.

El Presidente sostuvo que una organización que se propuso defender la soberanía de sus integrantes “miró para otro lado respecto a Malvinas”, y remarcó que la Argentina mantiene su reclamo histórico por el archipiélago.

La posición argentina ante Naciones Unidas se encuentra respaldada por distintas resoluciones de la Asamblea General que reconocen la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y exhortan a ambos países a reanudar negociaciones para alcanzar una solución pacífica y definitiva. Entre ellas se encuentra la Resolución 2065 y posteriores resoluciones sobre la cuestión Malvinas.

El discurso de Milei se produjo además en un momento de creciente tensión diplomática con el Reino Unido. Durante esta misma Asamblea General, el primer ministro británico Andy Burnham ratificó la posición de su país respecto de las islas y afirmó que Londres mantendrá su postura frente a cualquier amenaza.

Antes del discurso presidencial, además, el Gobierno argentino había presentado una protesta formal contra el Reino Unido por nuevas actividades vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, mientras que la administración de Milei viene impulsando medidas para sancionar a empresas vinculadas con esas actividades.

El reclamo por la soberanía también había sido incorporado por el Gobierno a distintas iniciativas durante las últimas semanas. En septiembre, Milei envió al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, destinado, según la Casa Rosada, a proteger los derechos soberanos argentinos y generar herramientas frente a actividades consideradas ilegítimas en la zona.

De esta manera, el Presidente volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de su política exterior, pero esta vez desde uno de los principales escenarios diplomáticos internacionales y acompañando el reclamo territorial con una crítica directa al funcionamiento de Naciones Unidas.