Tensión frente al Congreso durante la Marcha Universitaria: hubo piedrazos, gases lacrimógenos y balas de goma
La protesta por el financiamiento de las universidades nacionales derivó en enfrentamientos entre grupos de manifestantes y efectivos de Gendarmería. Las fuerzas federales utilizaron gases lacrimógenos, balas de goma y un camión hidrante para contener los disturbios
La quinta Marcha Federal Universitaria estuvo marcada este jueves por momentos de tensión y enfrentamientos en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Mientras miles de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios participaban del acto central para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, grupos de manifestantes arrojaron piedras contra el vallado que rodeaba el Palacio Legislativo y Gendarmería respondió con gases lacrimógenos y balas de goma.
Los incidentes se registraron principalmente sobre la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, y se extendieron hacia el cruce con Entre Ríos. Ante la escalada de la violencia, las fuerzas federales reforzaron el cordón de seguridad para impedir que cedieran las vallas metálicas instaladas en el perímetro del Congreso.
De acuerdo con la cobertura de la jornada, distintos grupos comenzaron a arrojar piedras contra los efectivos que custodiaban el lugar. Los proyectiles impactaron contra los escudos y los cascos de los gendarmes, mientras que algunos manifestantes utilizaron gomeras para lanzar objetos.
La respuesta de las fuerzas de seguridad incluyó disparos de balas de goma y el uso de gas lacrimógeno para dispersar a quienes protagonizaban los enfrentamientos. Poco después, un camión hidrante llegó a la intersección de Rivadavia y Entre Ríos para intervenir en el operativo.
El gas llegó hasta el interior del Congreso
La intensidad de los incidentes también generó complicaciones dentro del Palacio Legislativo. Según fuentes parlamentarias citadas durante la cobertura periodística, el efecto de los gases lacrimógenos llegó hasta sectores del edificio y del anexo del Congreso, donde algunos legisladores y trabajadores manifestaron malestar.
Entre quienes debieron recibir asistencia se encontraba la diputada Cecilia Moreau, quien, según las mismas fuentes, tuvo que recostarse para recuperarse de los efectos del gas.
La situación se desarrolló mientras el acto central de la marcha avanzaba en otro sector de la plaza. Los ruidos de los enfrentamientos y el despliegue de las fuerzas de seguridad se mezclaron con los discursos de representantes gremiales y del ámbito educativo, en una jornada que había comenzado con una convocatoria masiva.
En algunos momentos, la lluvia y el viento también complicaron la permanencia de los manifestantes en la zona. Varios asistentes buscaron refugio en comercios cercanos, aunque algunos locales bajaron sus persianas ante los disturbios.
