Milei anunció la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y endurecerá las sanciones a petroleras que operen en Malvinas

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El Presidente ratificó el reclamo argentino sobre el archipiélago y cuestionó el argumento británico basado en la voluntad de los habitantes de las islas. Sostuvo que el Reino Unido mantiene una situación colonial desde la ocupación de 1833

En la cadena nacional de este jueves, el presidente Javier Milei volvió a poner a las Islas Malvinas en el centro de la agenda y lanzó una fuerte advertencia por el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, de capitales británicos e israelíes.

El mandatario sostuvo que el proyecto ya tiene previsto el inicio de sus operaciones de explotación offshore y cuestionó que las compañías avancen sobre los recursos naturales ubicados en el área cuya soberanía reclama la Argentina.

“No lo vamos a permitir”, afirmó Milei al referirse al desarrollo petrolero en las islas.

En ese sentido, advirtió sobre la necesidad de actuar con rapidez para evitar que se consolide la explotación de los recursos hidrocarburíferos. “Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad en pocos meses tendrán la capacidad de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, sostuvo.

Durante el mensaje, el Presidente remarcó que “las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”.

Milei sostuvo que las islas formaron parte del territorio argentino desde los orígenes de la Nación y recordó la ocupación británica de 1833.

“En 1833 el Reino Unido ocupó las Malvinas, expulsó a las autoridades argentinas e instaló una situación colonial que se perpetúa hasta nuestros días”, afirmó.

En esa línea, cuestionó uno de los principales argumentos británicos respecto de la disputa de soberanía y sostuvo que los habitantes de las islas “no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación”.

La posición expresada por el Presidente se contrapone con la postura del Reino Unido, que sostiene el derecho de los habitantes del archipiélago a decidir su futuro.